Entorno
Situada al sur de las Baleares, la isla de Ibiza, con 572 Km2 y 210 Km. de costa, es la tercera en extensión del archipiélago, formando "Las Pitiusas" (nombre que le dieron los griegos, literalmente "Islas con Pinos") con su hermana menor Formentera.
Su especial situación en el Mediterráneo, y la cercanía a las costas de África, benefician a Ibiza con un clima continental generalmente cálido, con veranos secos con una temperatura de aprox. 25-30º (la temperatura del agua oscila entre los 25 y 27º), e inviernos húmedos con escasas lluvias, con una temperatura media de 15-20º y generosos en días soleados, lo que permite disfrutar de una estancia agradable en la isla todo el año.
Su condición de enclave estratégico en el Mediterráneo le ha llevado además a albergar toda una serie de culturas que han ido dejando huella en la isla a lo largo de la historia, formando un contraste cultural todavía perceptible en el aire ibicenco.
El ambiente más cosmopolita se mezcla armoniosamente con las tradiciones antiguas y el paisaje más genuino y pintoresco.
El clima, el paisaje y la diversidad de ambientes se unen para ofrecer una serie de atractivos en cuanto a cultura, tradición, naturaleza, arte, deporte y ocio se refiere, convirtiendo a Ibiza en un destino capaz de atraer al visitante más exigente.
Su especial situación en el Mediterráneo, y la cercanía a las costas de África, benefician a Ibiza con un clima continental generalmente cálido, con veranos secos con una temperatura de aprox. 25-30º (la temperatura del agua oscila entre los 25 y 27º), e inviernos húmedos con escasas lluvias, con una temperatura media de 15-20º y generosos en días soleados, lo que permite disfrutar de una estancia agradable en la isla todo el año.
Su condición de enclave estratégico en el Mediterráneo le ha llevado además a albergar toda una serie de culturas que han ido dejando huella en la isla a lo largo de la historia, formando un contraste cultural todavía perceptible en el aire ibicenco.
El ambiente más cosmopolita se mezcla armoniosamente con las tradiciones antiguas y el paisaje más genuino y pintoresco.
El clima, el paisaje y la diversidad de ambientes se unen para ofrecer una serie de atractivos en cuanto a cultura, tradición, naturaleza, arte, deporte y ocio se refiere, convirtiendo a Ibiza en un destino capaz de atraer al visitante más exigente.


